Errores comunes al analizar las visitas y los rebotes de tu web

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Independientemente de si tenemos una página web, un blog, una web con blog o una tienda on line, debemos analizar como la utilizan los usuarios para poder convertir las visitas a nuestra web en ventas.


Sin embargo, muchos emprendedores y muchas PYMES limitan el análisis de su web a dos métricas: la cantidad de visitas diarias, semanas o mensuales que reciben en su web  y/o a la cantidad 

Errores comunes al analizar las visitas y los rebotes de tu web

de rebotes que tiene su página web.

Si únicamente analizamos la cantidad de visitas que recibe nuestra web y la cantidad de rebotes que tiene, estamos realizando un análisis erróneo de nuestra web que puede llevarnos a tomar decisiones equivocadas y a perder clientes potenciales.

 



Tener pocas visitas en nuestra web o tener un índice alto de rebotes significa que estemos haciendo las cosas mal.

 

 


Pese a que son los análisis más comunes, saber que tenemos X visitas al día o que nuestro porcentaje de rebote es de X% no nos aporta información relevante sobre el uso real de nuestra web. 


Para los que no estéis familiarizados con este término, los rebotes son aquellas visitas que entran a nuestra web desde una página concreta y salen por esa misma página sin haber navegado por el resto de páginas de la web.


Independientemente del objetivo que tengamos, tanto la cantidad de visitas como el porcentaje de rebotes son datos que no deben analizarse de forma única e independiente. 

Es decir, tanto la cantidad de visitas que recibe nuestra web como el porcentaje de rebotes que tiene son datos que no nos aportan información relevante a no ser que los analicemos y los comparemos con otros parámetros como pueden ser la cantidad de visitantes recurrentes, el tiempo que pasan en nuestra web, la cantidad de páginas que visitan, la frecuencia con la que nos visitan, la cantidad de conversiones que conseguimos, etc.

 


Centrar el análisis en la cantidad de visitas que recibimos en un periodo de tiempo determinado no es un buen indicador.

Por ejemplo, si estamos realizando una campaña concreta de publicidad on u off line que tenía como objetivo aumentar las visitas a la web, obviamente la cantidad de visitas es un dato importante. Sin embargo, es un error centrar el análisis únicamente en la cantidad de visitas, porque, ¿de qué nos sirve que entren a nuestra web si un segundo después salen de ella? ¿De qué nos sirve aumentar las visitas si no aumentamos la cantidad de contactos/ventas?

No importa tener pocas visitas siempre y cuando las visitas que tengamos sean de calidad y nos generen ventas o contactos.

Por ejemplo, supongamos que  tenemos una empresa que vende a productos muy concretos a otras empresas, como podría ser por ejemplo maquinaria industrial de panadería  y  que recibimos un máximos de 10 visitas al día.
Si nos centramos únicamente en la cantidad de visitas, podríamos sacar la conclusión de que estamos haciendo las cosas mal porque únicamente recibimos 10 visitas al día, que es un dato que a priori se consideraría demasiado bajo y, por lo tanto, muy malo.


Sin embargo, si esas 10 visitas que recibo, son todas de mi público objetivo y 5 de cada 10 visitas me contactan y/o compran, en realidad estoy haciendo un muy buen trabajo ya que estoy consiguiendo unas conversiones del 50%.

 

Analizar únicamente el porcentaje de rebote de nuestra página web es un mal indicador

Sucede exactamente los mismo con el porcentaje de rebote. Existe la creencia compartida de que es malo tener un porcentaje alto de rebotes en la web. Sin embargo esa creencia popular no es del todo cierta. Porque ¿de qué nos sirve que un usuario entre y visite absolutamente toda nuestra web si no nos contacta o no nos compra? ¿De qué nos sirve que el usuario entre una vez y vea nuestra web al completo si no vuelve a entrar nunca más?

Por ejemplo, si tengo un blog o una web donde únicamente subo noticias es muy probable que mi porcentaje de rebote supere el 70%. Un porcentaje de rebote alto se considera malo ya que lo “ideal” es tener un porcentaje de rebote inferior al 50%. Esto nos podría hacer pensar que el contenido de nuestra web es malo y no interesa.
Por lo que, si únicamente nos quedamos con los datos que nos aporta el porcentaje de rebote estaremos realizando un análisis erróneo, ya que, en este caso, el dato importante no es que el usuario entre y salga viendo solo una página de nuestra web, sino que el dato verdaderamente relevante es saber con qué frecuencia entra y sale aunque solamente visite una página.


Es decir, si mi porcentaje de rebote es alto pero tengo muchos visitantes recurrentes significa que nuestra web es interesante y que la utilizan como recurso habitual para informarse o para ampliar conocimiento.  
Además, hemos de tener en cuenta, que en este tipo de webs y/o blogs, la mayoría de usuarios entran atraídos por el titular de una noticia o artículo y sale de la web cuando lo han terminado de leer, por lo que es habitual que el porcentaje de rebote sea muy elevado.


Por eso, debemos realizar un análisis profesional de nuestra web, ya que de lo contrario, podemos deducir conclusiones incorrectas que nos induzcan a tomar decisiones y acciones equivocadas sobre nuestra estrategia, nuestro contenido, nuestro posicionamiento, etc.

 


Porque el verdadero valor que nos aporta un análisis de uso de la web no está en los datos estadísticos que tengamos sobre nuestra web, sino en lo reales y adecuadas que sean las interpretaciones y las conclusiones que extraigamos de esos datos.



Además, no debemos olvidar nunca que los objetivos que nos hayamos fijado deben ser los que marquen los parámetros que debemos analizar para obtener datos realistas y útiles sobre nuestra web.


Ya que el análisis de nuestra web nos permiten evaluar si estamos o no cumpliendo dichos objetivos. 
Por eso, si analizamos nuestra web sin habernos marcado unos objetivos concretos y realistas estaremos obteniendo datos inservibles y erróneos que nos pueden hacer perder tiempo, dinero y esfuerzo. 

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