El sexo no siempre vende

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El sexo está presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana, y como no podía ser menos, también en la publicidad.

 

 



¿El sexo vende? Definitivamente si.
¿Todo vale? Categóricamente no.

 

 



Como todo en la vida, el sexo en la publicidad tiene que estar justificado. Es decir, si se hace una campaña, anuncio, etc. donde el sexo no tiene ningún tipo de relación ni directa ni indirecta con el producto, la marca, el concepto, el simbolismo, etc. quizás consiga captar la atención del público de entrada, pero lo más probable que no pase de ahí y que recuerden el anuncio y no la marca que lo ha hecho. Por ejemplo, este anuncio de D2 complementos seguramente llamará la atención de todos aquellos que lo vean. A algunos les despertará la curiosidad y se acercaran a leer la letra pequeña. Pero teniendo en cuenta que es una oferta de bolsos 2x1 para mujeres, es más que probable que la mayoría de personas, una vez lo hayan leído sigan su marcha. Obviamente si la empresa de complementos quería llamar la atención seguro que lo ha conseguido. Otra cosa es que esa llamada de atención sirva para generar recordación de marca o para aumentar las ventas.

 

 

 

Lo mismo pasa con este anuncio de pintura de la marca Polacrin que basa su anuncio en pintar a una chica desnuda y exhuberante.

 

Seguro hay mil maneras de mostrar la pasión que siente la marca por la pintura, sin tener que mostrar chicas ardientes y desnudas.
Sin embargo, han optado por el recurso fácil, y no tengo dudas que este anuncio haya llamado la atención muchos hombres. Ahora, ¿recordarán la marca de pintura? o ¿sólo recordarán a la chica de las mil curvas? Probablemente la respuesta correcta sea la segunda. Y si es así entonces vender pinturas a través del sexo quizás no sea tan buena estrategia.

Además, el sexo debe ser presentado de una manera sutil y adecuada, insinuando pero sin ser lasciva. Debe levantar el deseo, pero de una manera armónica y sutil. De lo contrario, lo único que conseguiremos será rechazo.

 



La conocida revista erótica Play Boy, destaca entre otros muchos aspectos por la sutileza en sus publicidades. ¿Vende sexo? si. Pero no explícitamente. En este ejemplo, juega con el público haciéndole partícipe del anuncio a través de la imaginación. La parte sexual del anuncio está en nuestra cabeza, en nuestro bagaje y en nuestra imaginación. Prueba de ello es que si este anuncio lo vieran niños jamás serían capaces de encontrar nada relacionado con la sexualidad, sino que verían tachones, nubes, y cosas por el estilo.

Son muchas las marcas grandes y pequeñas que han dotado a sus campañas de contenido sexual con la finalidad de atraer a los consumidores y aumentar las ventas: Chocolates, coches, ropa, perfumes, pintura, helados y ¡hasta muebles!

 

 

 


Ikea, por ejemplo, por primera vez nos vende sus camas y habitaciones a través de las experiencias sexuales que se puede tener en ellas. Quizás no sea la campaña mas adecuada para la marca si tenemos en cuenta el estilo publicitario que tenía la marca hasta ese momento. Para muchos, demasiado atrevida. Para otros, espontánea, natural y adecuada.

Podemos encontrar mil ejemplos de publicidad que hacen referencia a actitudes sexuales, pero creo que la marca que con diferencia ha marcado más una tendencia en realizar todas sus campañas relacionadas con el sexo es Axe, que lleva más de 7 años insinuando actitudes sexuales con relativa sutileza, humor, y sin necesidad de ser explícita y grosera. Si es verdad que varias de sus campañas han sido más descaradas y agresivas, pero teniendo el cuenta el público al que va dirigido, creo que el uso del sexo, el tono y el mensaje son adecuados.

Con estas campañas, Axe, ha conseguido posicionar sus productos en la mente del consumidor masculino de una manera extraordinaria, aumentando exponencialmente sus ventas y convirtiéndose en la marca de desodorantes masculinos por excelencia.

 

 


Sin embargo, no debemos olvidar que si utilizamos el sexo como estímulo para vender o para llamar la atención puede ayudarnos a ganar visibilidad, pero también puede opacar a nuestra marca o productos e incluso ofender a nuestro público si no se hace de la forma correcta.
 Por eso, es muy importante analizar antes si el sexo tiene algún tipo de relación con aquello que queremos vender, si hacer un anuncio con aires sexuales va con el estilo de nuestra marca y con el de nuestro público, si el tono del mensaje es adecuado y si realmente es un valor añadido para tu marca.

 


¿Tu crees que el sexo siempre hace vender más?

 

 

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