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El marketing descubre necesidades

¿Cuántas veces habré oído eso de que el marketing crea necesidades?

Los antimarketinianos, (dícese de aquellas personas que están totalmente en contra del marketing), tienen como argumento principal el hecho de que, para ellos, el marketing es creador de necesidades que en realidad la sociedad no necesita basándose en la teoría de la Pirámide de necesidades de Maslow:

 

 

Argumentan que el marketing hace desear cosas que no necesitamos con el único propósito de vender.



Pero, ¿es eso cierto? ¿El marketing crea las necesidades o las descubre?



Pese a los argumentos de los detractores del marketing, tengo que afirmar, que el marketing no crea las necesidades, sino las descubre y para ello me serviré de varios ejemplos:

 

 

 

 

¿Recuerdas cuando para cambiar de canal de televisión tenías que levantarte del sofá y quedarte al lado de la tele hasta que encontrabas algo que te interesara ver?

Tu ya tenías la necesidad de cambiar de canal sin moverte del sofá. Por eso, a la que pudiste te compraste una tele con control remoto.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Recuerdas cuando quedabas con alguien en algún sitio, tardaba en venir y no sabías como localizarlo?

Tenías la necesidad de llamarlo, de saber si estaba por llegar, si no iba a venir, si se había perdido... Pero no podías llamarle porque aunque tenías cabinas de teléfono en la calle y teléfonos públicos en los bares no si esa personas ya había salido de casa no tenías a dónde llamarle.  Por eso te pareció genial la idea de tener un teléfono móvil con el que poder comunicarte con todo el mundo en cualquier lugar.

 

 

 

 

 

 

¿Te acuerdas cuando llevabas muchas cintas de cassette o CD’s porque te ibas de viaje o ibas hacer deporte y querías escuchar música variada?

Tenías la necesidad de llevar un aparato pequeño, liviano, donde estuviera toda tu música y no tuvieras que preocuparte por rebobinar una canción o ir cambiando de cinta y/o de CD a cada rato

 

 

 

 

 

¿Te acuerdas cuando te ibas de vacaciones o salías de casa con el miedo a que en tu ausencia te entraran a robar en casa?

Tu ya tenías la necesidad de sentirte seguro, de sentirte protegido, y de saber que en tu ausencia tus pertenencias iban a estar cuidadas.

 

 

 

 

 

...Y así, podemos encontrar una infinidad de ejemplos en los que el marketing ha sido el vehículo promotor de una innovación en producto, en servicio, etc.

 

 



El marketing en todos estos casos no ha hecho más que analizar las necesidades intrínsecas de un segmento determinado e intentar satisfacerlas.

 



Independientemente de la etapa de la Pirámide de Maslow en la que se encuentre las necesidades, el marketing es el encargado de descubrirlas, analizarlas, satisfacerlas y promocionarlas ya que sin la existencia de la necesidad previa, el marketing en si mismo no tiene sentido.



¿Y tu? ¿Aun sigues creyendo que el marketing crea necesidades?